Existe la idea de que, por ser nueva, una vivienda no necesita revisión antes de recibirla. En la práctica, la etapa de entrega es justamente el mejor momento para detectar defectos de ejecución — porque una vez que usted firma la recepción, corregirlos se vuelve más lento y, en algunos casos, depende de que la garantía se haga válida.
Por qué revisar antes de firmar, no después
Antes de la firma de entrega, usted tiene mayor capacidad de exigir que el desarrollador corrija lo encontrado como condición para recibir la vivienda. Después de firmar, cualquier corrección depende del proceso de garantía — que no siempre es rápido ni sencillo.
Qué verificar en la entrega
- Instalación eléctrica: que los contactos tengan polaridad correcta y tierra física.
- Instalación de gas, con prueba de hermeticidad.
- Instalaciones hidráulicas y sanitarias: presión, fugas y desagües.
- Acabados: pisos, azulejos, pintura y sellados de puertas y ventanas.
- Estructura: fisuras o grietas en muros y losas, aunque sea vivienda nueva.
- Azoteas e impermeabilización, sobre todo si la vivienda tiene niveles superiores.
Documentar todo, no solo "ver"
La diferencia entre notar un problema y poder exigir su corrección está en la evidencia. Un reporte fotográfico y técnico entregado antes de la firma le da al desarrollador algo concreto sobre qué actuar, y a usted un respaldo si el tema se alarga.
Relacionado con la garantía
Si después de recibir la vivienda aparece algo que la constructora debería resolver por garantía, conviene tener claro el procedimiento — lo explicamos con más detalle en nuestro artículo sobre qué hacer si no hacen válida su garantía.
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